Teoría de Dow

Introducción

La teoría de Dow es una teoría poco convencional sobre los movimientos del precio de las acciones que incluye el análisis técnico como la rotación de sector. La teoría fue creada a partir de 255 editoriales del Wall Street Journal escritos por Charles H. Dow  (1851–1902),  el fundador y primer editor del  Wall Street Journal y cofundador de Dow Jones y Compañía.

La teoría de Dow  existe desde hace alrededor de más de 100 años e incluso con los muchos instrumentos financieros que existen hoy, los componentes básicos de la teoría de Dow todavía siguen siendo válidos. La teoría de Dow fue refinada por William Hamilton y articulada por Robert Rhea, la teoría de Dow no sólo aborda el  análisis técnico y acción del precio, sino también la filosofía de mercado.

La teoríade  Dow ha sido usada como la columna vertebral para la creación de muchos otros tipos de análisis técnicos que incluyen los retrocesos Fibonacci y las medidas de ciclo.
Antecedentes

Charles Dow desarrolló la teoría  de Dow a fines del siglo XIX basado en su análisis de la acción del precio del mercado. Charles Dow nunca escribió un libro sobre la teoría  de Dow, el principal vehículo de su análisis fueron numerosas editoriales que reflejaron sus visiones sobre la especulación y el rol del ferrocarril y los promedios industriales.

Aunque a Charles Dow se le acredita el desarrollo de la teoría  de Dow, fue S.A Nelson y William Hamilton quienes más tarde refinaron la teoría en lo que hoy conocemos como la teoría de Dow. Nelson escribió el libro The ABC of Stock Speculation y fue el primero que usó el término “teoría Dow”. Hamilton refinó aún más la teoría a través de una serie de artículos en el Wall Street Journal desde 1902 hasta 1929. Hamilton también escribió  The Stock Market Barometer en 1922, donde trató de explicar la teoría en detalle. En 1932, Robert Rhea refinó aún más el análisis de Dow y Hamilton en The Dow Theory.  Rhea leyó, estudió y descifró unos 252 editoriales a través de los cuales Dow (1900-1902) y Hamilton (1902-1929) transmitieron sus pensamientos en el mercado. Rhea se refirió también a The Stock Market Barometer de Hamilton.
La teoría de Dow tiene 6 principios específicos diferentes que definen el tema de análisis. Los objetivos de los artículos son definir y describir estos seis principios diferentes. Los principios son:

1. El mercado tiene tres movimientos

2. Las tendencias de mercado tienen tres fases

3. El mercado de valores descarta todas las noticias

4. Los promedios del mercado de valores deben confirmarse unos con otros

5. Las tendencias son confirmadas por el volumen

6. Las tendencias existen hasta que las señales definitivas prueban que han terminado.

Estas son las tres fases que componen una tendencia de mercado de acuerdo a la teoría de Dow. La primera es la fase de  acumulación, la segunda es una fase de participación pública y la tercera es una fase de distribución. La fase de acumulación (fase 1) es un periodo donde los inversionistas que “están al tanto” se encuentran comprando activamente (vendiendo)  acciones contra la opinión general del mercado. Durante esta fase, el precio de la acción no cambia mucho y con mucha probabilidad se moverá contra los inversionistas informados porque estos inversionistas se encuentran en la minoría que absorbe (libera) acciones que el mercado en general suministra (demanda).

Eventualmente, otros participantes del mercado se dan cuenta de lo que los inversionistas informados hacen  y ocurre  un rápido cambio de precio (fase 2). Esto ocurre cuando los seguidores de tendencias  y otros inversionistas con orientación técnica participan. Esta fase continúa hasta que se da una etapa de burbuja o euforia. En este punto, los inversionistas informados comienzan a distribuir su patrimonio al mercado (fase 3).

El Sr. Hamilton identificó tres etapas para los mercados primarios alcistas y los mercados primarios bajistas. Estas etapas se relacionan a los precios de mercado y la fisiología de los participantes del mercado. Un mercado primario alcista se define como un avance largo y sostenido en el mercado con un marcado incremento en la especulación y demanda por los  valores.  Un mercado primario bajista se define como una disminución larga y sostenida en el mercado con una marcada disminución en la demanda por los valores.  En ambos mercados, existen movimientos secundarios que van en contra de la tendencia principal.

Mercado alcista

Fase 1 – Acumulación

La primera fase de un mercado alcista no es diferente de la última reacción de rally de un mercado bajista. El pesimismo, que fue excesivo al final del mercado bajista, todavía reina al principio de un mercado alcista. Es un periodo donde el público no invierte en el mercado de capitales y las noticias de la corporación de América no son confortantes.   Sin embargo, es en esta etapa que el llamado “dinero inteligente” comienza a acumular acciones. Las acciones son baratas, pero nadie parece quererlas.

La primera etapa de un mercado alcista es donde se crea un fondo. Existen días con mucho volumen y días con poco volumen. Cuando el mercado comienza a crecer, existe una incredulidad generalizada de que ha comenzado un mercado alcista.  El mercado avanza a pesar de la preocupación entre la gente que cree que el rally debe venderse. Después de que la primera etapa llega a su pico y comienza a retroceder,  los alcistas salen proclamando que el mercado alcista no ha terminado. Si se trata de un movimiento secundario, entonces las bajas se forman sobre la baja previa. Esto significa que se derivará una consolidación en la medida que el mercado se afirma y entonces es cuando comienza un avance. Cuando el pico previo es sobrepasado, el comienzo de la segunda pierna y una baja principal serán confirmadas.

Fase  2 – Movimiento largo

La segunda fase de un mercado alcista primario es por lo general la más larga y también tiene generalmente el porcentaje más grande de incremento en el valor. Es un periodo marcado por la mejora de las condiciones comerciales y aumento de las valoraciones en las existencias.

Fase 3 – Euforia

La tercera fase de un mercado alcista primario está marcada por la euforia y especulación excesiva. Durante la tercera y última fase, el público está completamente involucrado en el mercado, las valoraciones son excesivas y la confianza es extraordinariamente alta. Esto muestra un reflejo invertido a la primera etapa del mercado alcista.

Mercado bajista

Fase 1 – Distribución

Esto es el opuesto a la acumulación. La distribución marca el principio de un mercado bajista, cuando el “dinero inteligente” comienza a darse cuenta que las condiciones comerciales no son tan buenas como se pensó y se comienzan a vender las acciones. En esta etapa el público participa en el mercado de valores  y se vuelven compradores dispuestos. El mercado comienza a perder su fuerza y se produce un periodo de aburrimiento.

Mientras que el mercado declina, hay poca creencia que un mercado bajista ha comenzado y la mayoría de pronosticadores se mantienen optimistas. Después de un descenso moderado, se da una reacción de recuperación (movimiento secundario) que vuelve a trazar una porción de la disminución. Sin embargo, la reacción alta que el  movimiento secundario forma es más baja que la previa alta. Después de hacer un alta más baja, un corte debajo de la previa baja confirma que ésta fue la segunda etapa de un mercado bajista.
Fase 2 –Movimiento largo

La fase dos del mercado bajista primario ofrece el movimiento más largo. Aquí es cuando la tendencia ha sido identificada como baja y el mercado comienza a acelerar negativamente. Los estimados de las ganancias se reducen, se producen déficits, se reducen los márgenes de ganancias y los ingresos caen. Mientras las condiciones empeoran, la liquidación continúa.

Fase 3 – Desesperanza

Al final de la etapa del mercado bajista, toda esperanza se pierde y los valores son mal vistos. Las valoraciones son bajas, pero la venta continúa mientras los participantes buscan vender sin importar nada. Las noticias de  las corporaciones de América son pésimas, las perspectivas económicas son sombrías y los pronosticadores predicen fatalidades. El mercado continúa decayendo hasta que todas las malas noticias determinan totalmente el precio en las existencias. Una vez que las existencias reflejan totalmente el peor resultado posible, el ciclo comienza nuevamente.

Los promedios descartan toda información:

El mercado refleja toda la información disponible. Los precios de las acciones incorporan rápidamente la información nueva tan pronto como se vuelve disponible Todo lo que se necesita saber ya está reflejado en los mercados a través del precio. Una vez que las noticias son anunciadas, los precios de las acciones  cambian para reflejar esta nueva información. Los precios representan la suma total de expectativas de todos los participantes.
La información fundamental tal como los movimientos de los tipos de interés, expectativas de ganancia, proyección de ingresos, elecciones presidenciales, iniciativas de productos y todo lo demás ya tienen un precio en el mercado. Lo inesperado ocurrirá, pero generalmente afectará la tendencia de corto plazo. La tendencia principal no es afectada. La teoría  de Dow de los promedios está de acuerdo con la hipótesis del  mercado eficiente.

La hipótesis del mercado eficiente (por sus siglas en inglés EMH) afirma que los mercados financieros es “información eficiente” que los precios en activos negociados (ejemplo, acciones, bonos o propiedades) ya reflejan toda la información conocida y cambia instantáneamente para reflejar la nueva información. Por lo tanto,  de acuerdo a la teoría, es imposible superar consistentemente el mercado usando cualquier información que el mercado ya conoce. La información o noticias en la EMH están definidas como cualquier cosa que puede afectar los precios que es desconocida en el presente y por lo tanto puede  aparecer aleatoriamente en el futuro.

Durante la vida de Charles Dow, a principios del siglo, EE.UU era una fuerza industrial en crecimiento. Los ferrocarriles eran un enlace vital en le economía, porque EE.UU tenía centros poblacionales, pero las fábricas estaban esparcidas a través del país. Las fábricas debían enviar sus productos al mercado, por lo general por ferrocarril. El primer promedio de acciones de Dow fue un índice de las compañías industriales (industria manufacturera) y compañías de ferrocarril.
Para Dow, un mercado alcista en la industria no podía ocurrir a menos que la media del ferrocarril se uniera también. De acuerdo a esta lógica, si las ganancias de los productores subían, indicaba que estaban produciendo más. Si no producían más, entonces tenían que enviar más productos a los consumidores. Por lo tanto, si un inversionista está buscando señales de salud en los productores, él o ella deberían buscar en el desempeño de las compañías que envían la producción al mercado, las vías férreas. De acuerdo a la teoría de Dow, un cambio importante del mercado alcista al bajista (o viceversa) no se puede  señalar a menos que ambos índices (tradicionalmente las industrias Dow y los promedios de ferrocarriles) estén de acuerdo.

Por ejemplo, si un índice confirma una nueva tendencia primaria alcista pero otro índice permanece en una tendencia primaria bajista, es difícil asumir que una nueva tendencia ha comenzado. La razón para esto es que una tendencia primaria, ya sea para arriba o para abajo, es la dirección general del mercado de valores, la cual en la teoría de Dow es un reflejo de las condiciones comerciales en la economía. Cuando al mercado de valores le va bien, es porque las condiciones comerciales son buenas; cuando al mercado de valores no le va bien, es debido a las pobres condiciones comerciales. Si los dos índices Dow están en conflicto, no hay una tendencia clara en las condiciones comerciales.

Si las condiciones comerciales hacen que los principales índices se dirijan a direcciones opuestas, esta disparidad sugiere que será difícil que se desarrolle una tendencia principal. Cuando se trata de confirmar una nueva tendencia principal, es vital que  más de un índice muestre señales similares dentro de un periodo relativamente cerrado de tiempo. Si los índices están de acuerdo, es una señal de que las condiciones comerciales se están moviendo en la dirección indicada. Así, los índices crecientes señalan una nueva tendencia alcista.

Las tendencias son confirmadas por el volumen

Charles Dow creía que el volumen confirmaba las tendencias del precio. El volumen debe incrementarse en la dirección de la tendencia principal. En un mercado alcista primario, el volumen debería ser más abundante en los avances que durante las correcciones. Cuando los precios se mueven sobre un volumen bajo, podrían haber muchas explicaciones diferentes del por qué. Un vendedor muy agresivo podría estar presente por ejemplo. Pero cuando los movimientos del precio están acompañados por un alto volumen, Dow creía que esto representaba la “verdadera” visión del mercado. Si muchos participantes son activos sobre un activo particular y el precio se mueve significativamente en una dirección, no sólo el volumen disminuye en las correcciones, sino que la participación debería disminuir también. La reacción de rally debería ser también estrecha y reflejar una pobre participación del mercado más amplio. Analizando la reacción de rally y las correcciones, es posible juzgar la fuerza subyacente de la tendencia principal. Dow sostenía que ésta era la dirección en la cual el mercado anticipaba un movimiento continuado.

Volumen y reversiones

Hamilton notó que los altos niveles de volumen podrían ser un indicativo de una reversión inminente. Una día de alto volumen después de un largo avance puede señalar que la tendencia puede cambiar o que una reacción alta se puede formar pronto. A esto se le considera un golpe donde los participantes del mercado que estaban negociando en la dirección opuesta de la tendencia finalmente se dan por vencidos.