Volatilidad
Una de las medidas más importantes y supuestos usados en el trading de opciones es la volatilidad de un mercado financiero. La volatilidad es una medida de cuánto un mercado se mueve durante un periodo. La mayor parte de mediciones de volatilidad se basan en una medida anualizada de los movimientos diarios del mercado. Estos conceptos miden un periodo de los movimientos diarios y multiplican este número por la raíz cuadrada de tiempo para anualizar el número. Cuando nos referimos a volatilidad, los participantes del mercado se refieren a dos tipos diferentes de movimientos del mercado. El primero es la volatilidad implícita y el segundo la volatilidad histórica.
La volatilidad implícita es un término usado para describir cuánto se moverá un mercado durante un periodo de tiempo en el futuro, sobre una base anualizada. Las volatilidades implícitas son medidas que se usan para poner precios a las opciones y se consideran la visión de los mercados de cuánto un instrumento financiero se moverá en el futuro. La volatilidad implícita se basa en el miedo, la codicia y la oferta y demanda.
En el gráfico de volatilidad, la volatilidad implícita de QQQQ ETF ha negociado entre 40% y 15% durante los pasados 12 meses. Los operadores usarán este rango para determinar cuándo la volatilidad implícita es relativamente baja o cuándo es rica o relativamente alta. En niveles cercanos al 15%, el operador considerará comprar opciones, porque el producto principal en el precio de las opciones es bajo sobre una escala histórica. Cuando la volatilidad implícita está cerca a 40%, los operadores considerarán vender opciones, porque los precios de las primas serán relativamente altos. Los operadores pueden usar el análisis técnico para determinar la dirección de la volatilidad implícita. Una de las estrategias más efectivas en determinar la dirección de la volatilidad implícita es usar las Bandas de Bollinger. Las Bandas de Bollinger miden una desviación estándar específica en torno a una media móvil específica para determinar cuánto puede estirarse para un instrumento particular. Ya que la volatilidad implícita es por lo general un proceso de reversión a la media, un instrumento que mide la reversión a la media es una herramienta poderosa en definir un rango para este proceso. Cuando los operadores usan la volatilidad implícita para predecir la volatilidad implícita futura, usan un gráfico de volatilidad implícita histórica (o datos de volatilidad implícita histórica)

El segundo tipo de volatilidad que los participantes del mercado analizan es la volatilidad histórica. La volatilidad histórica se calcula tomando la desviación estándar de una serie de tiempos y multiplicando ese número por la raíz cuadrada del tiempo () el cual dará un resultado decimal, (que puede ser cambiado a un porcentaje). Como el cero limita la mayoría de instrumentos financieros, los analistas usan un retorno logarítmico cuando calculan la desviación estándar y la volatilidad histórica. La volatilidad histórica es una medida de cuánto un instrumento financiero específico se ha movido en el pasado. No es una medida para ver el futuro como la volatilidad implícita. La volatilidad histórica es una medida del instrumento financiero subyacente, donde la volatilidad implícita histórica es una medida de la volatilidad implícita (dónde el mercado cree que un instrumento financiero se movería).
La mayor parte del tiempo, la volatilidad implícita estará por encima de la volatilidad histórica. Esto significa que la percepción de los participantes del mercado de cuánto un mercado se moverá en realidad, es más grande que la realidad. Cuando vemos en el gráfico la volatilidad implícita e histórica de QQQQ ETF, uno puede observar que el 95% del tiempo, durante el año pasado, la volatilidad implícita es más grande que la volatilidad histórica. Un operador podría inferir a partir de esta lógica, que la mayor parte del tiempo, una opción comprada vencerá sin valor. Cuando un operador busca comprar opciones inmediatamente, es importante calcular el valor relativo de la volatilidad implícita. Cuando la volatilidad implícita es relativamente más alta (en el QQQQ ETF encima de 35%), un operador evitará compras inmediatas y buscará los niveles de volatilidad implícita cerca al 20% para hacer compras de opciones inteligentes.
La volatilidad, tanto implícita como histórica, se calcula sobre una base de precio de cierre. Con el fin de aplicar el precio a la opción, la volatilidad implícita se calcula en una base de precio de cierre diario. El cálculo es sobre un valor absoluto, lo que significa que las lecturas negativas son vistas como diferenciales. Un mercado puede considerarse volátil, incluso si un instrumento financiero no se mueve muy lejos. Por ejemplo, si la acción ABC se movió hacia arriba un 10% un día y hacia abajo un 10% el otro, continuamente cada día por un mes después de tener movimientos diarios de 2% por un periodo de 12 meses, la volatilidad se incrementará dramáticamente.
Los inversionistas necesitan monitorizar la volatilidad para mantenerse informado sobre los mercados. Cuando los mercados son muy volátiles, los inversionistas podrían entender cómo eso podría afectar su portafolio o nuevas transacciones. La compra inmediata de opciones es un sesgo en contra de los inversionistas cuando la volatilidad implícita es alta especialmente si la volatilidad implícita es mayor que una alta relativa de la volatilidad histórica. Por ejemplo, cuando la volatilidad implícita de QQQQ ETF alcanzó el 35%, un inversionista sabría que esto es mayor que cualquier punto de volatilidad histórica en el año pasado, y sería poco probable que un mercado se moviera lo suficiente para reclamar la prima pagada por una opción comprada.
Es importante encontrar fuentes fiables para obtener gráficos de volatilidad implícita e histórica, ya que estas herramientas pueden hacer la diferencia entre negocios de opciones exitosos y negocios que pierden dinero.
